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Red de Ciudades por la Bicicleta

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Artículos


Un reconocido foro sobre la prevención de accidentes del Reino Unido censura con dureza el borrador de reglamento general de circulación
Ciclismo Urbano
Miércoles, 10 de Abril de 2013 11:33

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El Foro para la Reducción de Riesgo en Carretera británico  (Road Danger Reduction Forum), se ha pronunciado en términos muy críticos contra la modificación que pretende la DGT, especialmente -aunque no solo- , sobre la obligatoriedad del casco.

Hasta ahora, solo las organizaciones ciclistas europeas habían criticado la nueva normativa. El hecho de que sea ahora una institución de gran peso en el ámbito de la seguridad vial, supone un antes y un después respecto a las reacciones que el borrador ha suscitado.

Sus reflexiones, que han enviado a la propia DGT, y que se han molestado en traducir al español, no dejan ninguna duda acerca de la opinión que la reforma les merece (afortunadamente, algunas de las medidas que comentan ya "se han caido" del borrador). El propio título del comentario despeja cualquier duda: “La ley anticiclista española” .

Comprobadlo por vosotros mismos:


 

Sra María Seguí Gómez, Directora General, Dirección General de Tráfico, Madrid

Email: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Estimada Sra María Seguí Gómez

En nombre del Road Danger Reduction Forum (Inglaterra) debemos expresar nuestra preocupación por las nuevas medidas propuestas para la reforma del reglamento de circulación, que prepara la Dirección General de Tráfico, en lo que se refiere a los ciclistas.

Las iniciativas bici de ciudades como Bilbao, Sevilla y Barcelona son ejemplos de planificación urbana para otras ciudades europeas.  Pero las prepuestas nuevas de la Dirección General de Trafico parecen estar influenciadas por prejuicios contra el ciclismo un medio de transporte que no contamina y es recomendable para la salud.

Particularmente nos preocupa la introducción del uso obligatorio del casco, la penalización del uso de la bicicleta por parte de niños y las medidas relativas a circular lo más cerca posible de la acera, como si la bicicleta fuera un obstaculo.

En vez de ilegalizar el uso de la bici por parte de los menores de edad, deberían de introducirse medidas para incrementar la seguridad de este medio, que tendría como resultado una mejora en la salud de los ciudadanos y una reducción a los problemas de tráfico urbano que registran muchas ciudades españolas.

Existe evidencia clara de países como Australia, Nueva Zelanda u Estados Unidos, que las medidas para hacer el uso del casco obligatorio tienen como resultado un descenso en el uso de la bicicleta.

Países con un uso elevado de la bicicleta como Holanda, Alemania y Dinamarca no introducen este tipo de medidas, sino otras para facilitar y proteger el ciclismo, como por ejemplo el descenso de la velocidad para reducir el peligro de colisiones.

Además de actuar de obstáculo en el uso de la bici para los españoles, estas medidas tendrán un efecto negativo sobre el turismo procedente de Alemania, Inglaterra, Holanda y países escandinavos. Muchas organizaciones de ciclistas se están haciendo eco de las propuestas y empiezan a advertir de estas medidas.

Por todo ello le urgimos a reconsiderar estas medidas, que no encuentran paralelo en legislacion reciente de ningun país de la Union Europea.

Atentamente,

Dr Robert Davis

Presidente, Road Danger Reduction Forum


(El comité de la RDRF lo forman un grupo de profesionales que trabajan como o para autoridades locales en materias tales como planificación del transporte, promoción del ciclismo y el caminar, diseño urbano y educación sobre seguridad, entre otras).


Presidente: Lord Berkeley

Comité Nacional:

Dr. Robert Davis (Director)

Ken Spence (Secretario)

Colin McKenzie

Mike Baugh

Nigel Haselden (Concejal del Dto. de Lambeth, Londres)

 

 

 
El casco ciclista infantil obligatorio, también en entredicho
Ciclismo Urbano
Jueves, 04 de Abril de 2013 12:19

 

 

 

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Un estudio recentísimo, de febrero de 2013, del "National Bureau of Economic Research" de los EE.UU., a partir de series de datos de los años 1991 a 2008, proporcionados por el Sistema Nacional Electrónico de Vigilancia de Lesiones (NEISS, por sus siglas en inglés), establece que "la constatada reducción en el número de lesiones craneales relacionadas con la bicicleta en niños, puede ser debida a la reducción del uso de la bicicleta que las propias leyes de casco obligatorio provocan en ese grupo de edad."

 


 

El documento, en inglés, puede consultarse en http://www.nber.org/papers/w18773.pdf?new_window=1


 

 
El casco salva vidas, pero la bici salva más.
Opinión
Miércoles, 03 de Abril de 2013 10:31

Para imponer medidas restrictivas se alude muchas veces al Pacto Social. Un Pacto Social por el que los ciudadanos dejan su libertad personal en manos del Estado. Un pacto justo cuando el Estado regula para evitar los conflictos entre personas pero cuestionable cuando se mete en la vida intima de los individuos. Quienes no cuestionan esta segunda acepción, arguyen a las cargas o gastos derivados de los que el Estado tendría que hacerse cargo. Ahora bien ¿Por qué hay cargas que son asumibles y otras obviamente menores no lo son? ¿Por qué Estado y sociedad están dispuestos a hacerse cargo de los gastos sanitarios de los millares de heridos y muertos por contaminación, por problemas de corazón y sedentarismo o de los accidentados en el tráfico y en cambio son tan beligerantes con los 15 ciclistas urbanos anuales víctimas de un accidente mortal que no quieren llevar un casco y que en el 80% de los casos no les hubiera salvado la vida? Los gastos que ocasionan los ciclistas sin casco son insignificantes comparados con todo lo anterior. La sociedad acepta todas esas bajas producto de la contaminación, del sedentarismo y de la accidentabilidad ( algo que evita el uso masivo de la bici) y sin embargo se lleva las manos a la cabeza por los gastos que puedan ocasionar un grupo de ciclistas “rebeldes”. El casco salva vidas, pero la bici salva más. Una ciudad con cuatro ciclistas con casco salva menos vidas que una ciudad llena de ciclistas sin casco. Y digo esto porque en los dos países dónde se hizo obligatorio el casco, el uso de la bici disminuyó hasta un 40%, pero paradójicamente no lo hizo el numero de muertos. En Holanda, donde solo el 1% de los ciclistas usa casco, hay una media de 185 muertos anuales, es decir, 1 muerto cada 632 millones de km anuales recorridos, un porcentaje bajísimo. Tal vez por ello, el 60% de los holandeses (prácticamente todos ellos ciclistas) manifestó en una encuesta del ministerio de transportes no estar dispuesto a llevarlo.


Muchos somos los que pensamos que la sobreprotección del estado debe tener  límites. Cierto es que hay medios para alargar la vida y evitar riesgos pero no caigamos en la paranoia. Andar en bici es casi tan arriesgado como andar. La directora de trafico se equivoca equiparándonos con ciclomotores y motocicletas. La masa y velocidad de las bicicletas no tienen nada que ver. De hecho, todos aquellos sin mucha experiencia conduciendo bicicletas por la ciudad  buscan las aceras para circular, tanto por la inseguridad generada en la calzada como porque se sienten más peatones que vehículos. Por suerte para las ciudades, en los países ciclistas no se circula por las aceras, pero si se mantiene ese espíritu convivencial en calles y áreas peatonales. En realidad, hay más heridos y fallecidos en accidentes de hogar o ahogados en piscinas y playas que entre los ciclistas ¿Deberíamos por ello ponernos casco para cambiar una bombilla, para ducharnos, etc.? El modelo de transportes basado en el automóvil individual, genera muchas víctimas. Para paliar los efectos negativos de ese modelo tan arriesgado se inventaron las DGT’s . Se nos vendió la libertad individual que supuestamente nos daba el coche, pero los atascos y un sin fin cada vez mayor de obligaciones nos la han ido quitando poco a poco. Ha sido tan brutal la injerencia del Estado para mantener ese modelo que se ha permitido entrar en la vida íntima de todos. Te obligan a protegerte de ti mismo y de tus conciudadanos. Te dicen que lleves casco, cinturón, armadura… todo menos incidir de verdad en lo que produce la muerte: la velocidad y la masa de los vehículos motorizados. En vez de dar facilidades a la gente para que esos 2 o 5 Km. que suele hacer para ir al trabajo o donde  sea, los haga en bici, andando, o en transporte público, se dedica a legislar para poner trabas a los ciclistas (la del casco es solo una de ellas pero la más visible). 

La obligatoriedad del casco no es más que el reconocimiento por parte de la directora de trafico de que no puede protegernos. Como no puede impedir que nos atropellen, nos traspasa  la obligación individual de hacerlo (pero según sus datos tan solo un 20% de los accidentados murió por golpes en la cabeza y algunos llevaban casco). Como médico que es debería saber que la medicina preventiva es mas importante que la que se dedica a paliar daños. Que es más importante evitar los accidentes que evitar los daños de los accidentes, que es mas importante evitar la contaminación y las enfermedades asociadas al sedentarismo que tratarlas en los hospitales. Ante tanta hipocresía  hace unos días pedimos asilo ciclista en embajadas y consulados de varios países de la unión europea donde lo normal es legislar para favorecer a la bici por todas esas ventajas que aporta a la sociedad y no al revés. ¿Será una vez más y para mal, España diferente?

Antonio Llópez Moreno
Miembro del Secretariado de Con Bici

 
Is Spain different?
Opinión
Miércoles, 06 de Marzo de 2013 18:20

 

LA ABSURDA PRETENSIÓN DE LA DGT DE RESTRINGIR EL USO DE LA BICI LEVANTA OLEADAS DE SOLIDARIDAD EN EUROPA/ SPANISH AUTHORITIES INTENTION OF RESTRICTING THE BICYCLE IN SPAIN IS BEING STRONGLY CRITIZED ACROSS EUROPE

 



 

Como ejemplo / As a matter of example

http://road.cc/content/news/77554-spain-set-make-bike-helmets-compulsory-amid-law-reform-designed-push-cyclists

http://www.ctc.org.uk/spanish-traffic-authority-proposes-compulsory-helmets-and-other-anti-cycling-measures

 

 

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Si Kant fuera un ciclista de Nueva York
Opinión
Sábado, 11 de Agosto de 2012 13:40


AUTOR: Randy Cohen fue el primer escritor de la columna de "Especialista en ética" de la revista dominical del The New York Times y autor del libro "Sé bueno: cómo navegar por la ética de todo/manejarse éticamente en todo (momento)."


Yo soy el ciclista salta-reglas que condena la gente. Me salto habitualmente semáforos en rojo, y tú también. Hago caso omiso a la ley cuando voy en bici; tú también lo haces cuando caminas, al menos si eres como la mayoría de los neoyorquinos. Mi comportamiento irrita a peatones, conductores e incluso a algunos de mis compañeros ciclistas. Una conducta similar ha supuesto a ciclistas multas y clases de circulación en bici ordenadas por el juez.

Pero aunque es ilegal, creo que es ético. No estoy tan seguro acerca de tu despreocupada aproximación al semáforo en rojo mientras envías mensajes, escuchas tu iPod y bebes un sorbo de tu martini. Más o menos.


Me salto un semáforo en rojo si y sólo si no hay peatones en el paso de peatones y ningún vehículo se encuentra en la intersección; es decir, si no pongo en peligro a nadie ni a mí mismo. Por decirlo de otro modo, trato a los semáforos en rojo y a los stops como si fueran señales de “ceda el paso”. Una preocupación fundamental de la ética es el efecto de nuestras acciones sobre otros. Mis acciones no perjudican a nadie. Este razonamiento moral puede no convencer al policía que me está multando, pero pasaría la prueba del imperativo categórico de Kant: creo que todos los ciclistas podrían — y deberían — circular como yo.

No soy anárquico; respeto la mayoría de las leyes de tráfico. No circulo por las aceras (bueno, excepto los últimos 10 metros entre el bordillo de la hacer y la entrada de mi casa, y siempre con precaución). No circulo a contra-dirección. De hecho, incluso mi forma de saltarme los semáforos es legal en algunas ciudades.

Paul Steely White, director ejecutivo de “Alternativas de Transporte”, un grupo de defensa jurídica al que pertenezco, señala que muchos estados, Idaho por ejemplo, permite a los ciclistas aminorar la marcha y saltarse los semáforos después de ceder el paso a los peatones. El Sr. White me envió un correo diciéndome que “es más importante estar en sintonía con los peatones antes que con los semáforos, sobre todo porque los peatones cruzan imprudentemente muy a menudo!”.

Si mi costumbre de ir contra las normas es ética y segura (y legal en Idaho), por qué molesta? Quizás porque los humanos no somos buenos sopesando los peligros a los que nos enfrentamos. Si lo fuéramos, comprenderíamos que las bicicletas son una amenaza pequeña; son los coches y camiones los que nos amenazan. En el último trimestre de 2011 los ciclistas de Nueva York no mataron a ningún peatón mientras que en el mismo periodo los conductores mataron a 43 peatones e hirieron a 3.607.

Los coches nos hacen enorme daño y de forma lenta. Las emisiones de los coches agravan problemas respiratorios, dañan las fachadas de los edificios, contribuyen al calentamiento global. Para seguir alimentándonos de petróleo tomamos decisiones políticas de dudosa ética a nivel internacional. Los coches promueven la dispersión urbana y desaniman a caminar, incrementando la obesidad y otros problemas de salud. Y además está el ruido. Mucho de este daño devastador es legal: poco de él es ético, al menos en ciudades, como Manhattan, donde hay alternativas reales al coche. Pero, como hemos permitido al coche durante tanto tiempo dominar la vida de la ciudad, damos por sentados su presencia y sus perniciosos efectos. La aparición de ciclistas urbanos es un fenómeno reciente y estamos atentos a su deriva/extravagancias.

Pero la mayor parte del resentimiento que generan ciclistas salta-reglas como yo proviene, sospecho, de una falsa analogía: concebir las bicicletas como similares a los coches. Desde este punto de vista, las bicicletas deben ser reguladas como los coches y vilipendiadas cuando los ciclistas incumplen dichas normas, como si astutamente nos estuviésemos librando de algo. Pero las bicis no son coches. Los coches circulan tres o cuatro veces más rápido y pesan 200 veces más. Si conduces peligrosamente, es probable que lesiones a otros; si circulo en bici peligrosamente, es probable que yo mismo me lesione. Me juego la piel. Y la sangre. Y los huesos.

Tampoco los ciclistas somos peatones, por supuesto (al menos mientras pedaleamos). Somos una tercera cosa, un modo de transporte distinto, que requiere diferentes prácticas y reglas diferentes. Esto se entiende en Amsterdam y Copenhague, donde casi todas las personas de todas las edades van en bici. Estas ciudades tratan a las bicicletas como bicicletas. Redes extensas de carriles bici protegidos proporcionan la infraestructura para un ciclismo seguro. Algunos semáforos están programados a la velocidad de la bicicleta en lugar de a la de los coches. Algunas leyes dictan que en una colisión bicicleta-coche, el vehículo más pesado y más mortal es culpable. Quizás sea el caso de Nueva York cuando el sistema de bicis públicas se ponga en marcha.

Las leyes funcionan mejor cuando la gente las acata voluntariamente porque las considera razonables. No hay suficientes policías para obligar a todos a obedecer todas las leyes todo el tiempo. Si las normas sobre la bici fuesen una sabia respuesta a la realidad ciclista en lugar de una torpe aplicación indebida de leyes pensadas para vehículos motorizados, sospecho que el cumplimiento de las normas se incrementaría, incluso por mi parte.

Elijo mi estilo de conducción consciente de mi propia seguridad y la de mis vecinos, pero también en busca de la felicidad. El movimiento ininterrumpido, desplazándome silenciosamente y con rapidez, es un placer. Por eso pedaleo. Y es por lo que Stephen G. Breyer dice que pedalea, a veces para trabajar en la Corte Suprema: “Las ventajas?: ejercicio físico, ningún problema para aparcar, el precio del petróleo, es divertido. El coche es caro. Tienes que encontrar un lugar para estacionar y no es divertido. Así que, ¿por qué no ir en bici? Lo recomiendo." No sé si se salta los semáforos en rojo. Espero que lo haga.


Randy Cohen fue el primer escritor de la columna de "Especialista en ética" de la revista dominical del The New York Times y autor del libro "Sé bueno: cómo navegar por la ética de todo/manejarse éticamente en todo (momento)."

 

 
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