Archivo de la categoría ‘Tus historias’

Sep 01 2010

!No al cierre de líneas de tren!

» Escrito en Tus historias por antonio a las 20:10
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Con este video de un currante de una quitanieves en el canfranero y que me ha mandado un amigo de Teruel, trabajador de Adif también, quisiera rendir un  homenaje a todas esas líneas férreas catalogadas como de débil tráfico y amenazadas de cierre por los sucesivos gobiernos de este país.

Todos sabemos que las han ido dejando morir (lo que las hace ahora especialmente bellas, con sus trazados sinuosos, de vía única sin electrificar y que como se ve en este vídeo se adentran en la naturaleza sin apenas alterarla; pero que a su vez, en este mundo de prisas, las convierten en líneas de trenes fantasmas, sin apenas viajeros).

Mientras, a su costado se han hecho grandes heridas en los paisajes, convirtiendo antiguas carreteras en autovías de gran capacidad que acortaban los tiempos de viaje respecto al ferrocarril de hasta la mitad del tiempo. Las  líneas Valencia-Teruel-Zaragoza o  Madrid-Cuenca-Valencia son un ejemplo claro de ello. Líneas muy frecuentadas por los cicloturistas a pesar de las restricciones de Renfe (otra empresa que a lo largo de su reciente historia se ha convertido en complice de la muerte del ferrocarril y que esperamos de todo corazón que cambie).

No podemos dejar que acaben con el patrimonio ferroviario de nuestro país, hay maneras de relanzar esas líneas olvidadas, ya sea invirtiendo en ellas y haciendolas competitivas, potenciando el cicloturismo o incluso y en el peor de los casos convirtiéndolas en líneas de trenes turísticos.

!No al cierre de líneas de tren!

Antonio (Valencia en Bici)

http://www.youtube.com/watch?v=f5elMII4LJs

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Ago 24 2010

12 cicloturistas, 30 horas y una decepción.

» Escrito en Campaña, Tus historias por antonio a las 20:21

YouTube Preview ImageUn grupo de doce amigos y amigas cicloturistas de Valencia, realizamos una ruta de fin de semana cuyo punto de partida era la preciosa y acogedora ciudad de Teruel. A diferencia de años anteriores y como consecuencia del empeoramiento de las condiciones para el transporte de bicicletas en los trenes de Media Distancia, nos hemos visto obligados a tomar cinco trenes y un autobús para alcanzar la capital turolense. El tiempo total empleado en el transporte de todo el grupo y nuestras respectivas bicicletas, suma un total de treinta horas y quince minutos. Pero lo peor del asunto y lo que más tristeza y decepción nos produce, es el comprobar in situ que la ocupación de todos los trenes que hemos tomado, apenas llegaba al 20%-30%. Es decir, se limita el espacio para tres bicicletas en el mejor de los casos, mientras que los trenes circulan con una gran parte de sus asientos vacios.

Alguien está realizando muy mal su trabajo, pues la linea Zaragoza-Teruel-Valencia, o viceversa, contiene un enorme potencial turístico y cicloturista que bien podría servir para ejemplarizar la coordinación entre administraciones diferentes, y por supuesto, entre departamentos de esa tamizada y compleja empresa llamada Renfe. Aunque también cabe la siniestra posibilidad de que alguien esté realizando muy bien su trabajo, administrando pequeñas y efectivas dosis de cianuro a esta querida y necesaria Línea ferroviaria.

No es intención del gran colectivo cicloturista el proclamarnos salvadores de esta Línea, pero en cambio, estamos dispuestos a formar parte de la solución para su rescate definitivo: las posibilidades son muchas y los ejemplos de buena gestión de cicloturismo y trenes, podemos encontrarlos en diversos puntos de Europa. No es el cliente (antes llamado viajero) quien debe adaptarse a la compañía, es la sensibilidad de la compañía la que debe estar al día de las necesidades verdaderas de sus clientes -siempre y cuando los fines de esta empresa sean los de sacar a flote una Línea imprescindible-.

La realidad actual -al margen de los procesos negociadores abiertos- es que muchos viajeros (clientes) nos quedamos en el suelo sin acceder a la Vía Verde de Ojos Negros y a otros tantos lugares, que como la misma Teruel, ofrecen la posibilidad de realizar el más sostenible y armónico de todas las formas de viaje: el cicloturismo.

http://www.youtube.com/watch?v=ojInWTDE4K4

Fernando Mafé

Cicloturista y ciclista urbano

Miembro del Colectivo Valencia en Bici

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Ago 01 2010

Crónica de unos viajes bici+tren de largo recorrido (II)

» Escrito en Tus historias por antonio a las 21:27

Parece que desde hace poco (y no sabemos si en relación con las negociaciones que hemos tenido estos últimos meses con Renfe) hay una serie de actitudes positivas por parte de los interventores  que  contrastan con otras decisiones tal vez  tomadas hace tiempo y no desactivadas o lo que sería peor tomadas  actualmente. Por ejemplo, la puesta en funcionamiento y con exclusividad de trenes TRD en líneas como la  Madrid-Soria y otras de las que nos llegan noticias como la  Valladolid-Puebla de Sanabria, la eliminación de los servicios regionales entre la meseta y Asturias o que en la web y a pesar de que en los nuevos modelos de tren que hacen los servicios ALvia hay lugar para bicis, se anuncie la prohibición del transporte de bicicletas en estos servicios. 

Hay un convenio de colaboración entre Con Bici y Renfe que está poniéndose en marcha (ya se sabe que las cosas de palacio van despacio) que esperamos repare estas incongruencias que no hacen más que aumentar el recelo de los que nos comentan las noticias en este mismo blog.

Pero a lo que iba, la crónica de este julio de 2010.


Empezaré contando cómo fue el acceso a la ruta de primeros de mes, una ruta de 6 días entre Teruel a 900 m de altitud y Tortosa a 12 m sobre el nivel del mar donde casi muere el Ebro, cruzando las montañas de Teruel, Castellón y Tarragona (con algún puerto a 1600 m) de la sierra de Gúdar, el Maestrazgo turolense, els Ports de Morella, la Tinença de Benifassà y el Port de Tortosa. Desde Valencia íbamos a salir 4 personas hasta Teruel. Gracias a la intransigencia de la normativa especial que rige el acceso de bicicletas en los trenes MD nos obligaban a solicitar dos permisos uno para 3 personas en un tren y otro para una persona en el tren siguiente cosa que al final no ocurrió porque dicha persona se dio de baja en el viaje. En Teruel quedamos con un socio de Pedalibre que viajó entre Madrid y Zaragoza en un tren regional Express (en una 470) y desde Zaragoza en un MD (diesel serie 599) para el cual no pidió el obligado permiso. Cuando nos encontramos en la estación de Teruel, bajó con él un chaval que también había viajado en el MD sin el permiso, lo que implica que el interventor aplicó (como estábamos pidiendo en nuestras últimas negociaciones) flexibilidad positiva en la normativa vigente. Tras la ruta y ya en Tortosa, dos miembros de la expedición nos volvimos a Valencia en un regional y otros dos se dirigieron hacia Tarragona en otro. Ambos servicios ferroviarios estaban servidos con unidades eléctricas de la serie 470 que son las que menos problemas nos dan para llevar bicicletas pues disponen de un amplio espacio para llevarlas y las plataformas de acceso son anchas y no demasiado elevadas.

Una semana después, iniciamos dos personas otro viaje de dos semanas que nos llevaría desde Reinosa (donde nace el Ebro) hasta Soria recorriendo parte de las provincias de Burgos y Soria y que comenzó y acabó en Valencia. El plan bicitrenero fue el siguiente: (más…)

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Ago 01 2010

Crónica de unos viajes bici+tren de largo recorrido (I)

» Escrito en Tus historias por antonio a las 19:58

Todos los años hago uno o dos viajes bici+tren de largo recorrido. Desde luego no voy a contar aquí detalladamente mis viajes, lo que transmitiré en esta crónica es lo referente al acto bicitrenero en si mismo que a su vez puede servir de ejemplo práctico de cómo se puede viajar (con tiempo por supuesto) con trenes de media distancia incluso fuera de nuestras fronteras.
Comentaré en esta primera parte algo sobre los dos viajes que en años anteriores hicimos a Francia pues ilustran de como se puede traspasar la frontera en bici+tren y como funciona el bici+tren en ese país, donde por cierto, la SNCF además de tener una Web especializada en bici+tren edita junto con el Institut Geographique National un mapa titulado “La France en Train”.

A base de trenes regionales, la relación de enlaces resultó de la siguiente forma:

julio 2008, expedición de 6 bicicleteros/as cargados de alforjas hasta arriba. Valencia-Tortosa, (perdemos el enlace por culpa del interventor que no nos dijo el verdadero retraso que llevaba el tren y que podríamos haber resuelto si hubiéramos esperado el tren Tortosa-Barcelona en l’Aldea-Amposta en vez de haber intentado el cambio en Tortosa). El retraso nos obliga a comer en Tortosa y llegar ya tarde a Barcelona. Después tomamos el último regional Barcelona-Port Bou, se lía una tormenta por la zona de Girona lo que nos aconseja descartar la opción camping y hacemos noche en Figueras, en un hostal que nos comentan unos viajeros en el propio tren. Al día siguiente, hacemos Figueras-Cerbère y desde aquí nos dirigimos en otro tren hasta Carcassonne. Unos días después cogemos otro tren entre Castelnaudry y  Toulouse desde dónde enganchamos otro (con un espacio para bicis junto al cual nos instalamos en una zona con unos asientos formando como un sofá semicircular y que resultó de lo más acogedor) hacia el norte, en dirección a la Auvergne, parando en el bello pueblo de Figeac cuna de Champolion, el descifrador de los jeroglíficos.  Comienza (al margen del aperitivo por el canal du Midi) nuestro verdadero viaje bicicletero en el Massif Central, en la zona volcánica de l’Auvergne. Durante la errática y zigzagueante travesía todavía llegamos a realizar (con permiso del autobusero) entre Aurillac y Clermont-Ferrand, un pequeño pero estresante trayecto bici+bus+tren pues por obras había que iniciar recorrido en bus para luego acabarlo en tren. Unas semanas después nos volveríamos a Valencia de la siguiente forma: Clermont Ferrand-Nimes, Nimes-Narbonne, Narbonne-Cerbère en el único tren francés que no tenía espacio para bicis por lo que tuvimos que distribuirnos por plataformas y pasillo y en que al igual que en los demás no recibimos, a pesar del la cantidad de bicis y equipaje, recriminación alguna por parte de los interventores. Después, cruzaríamos la frontera y tras hacer noche en Colera muy cerca de Port-Bou bajaríamos hacia Barcelona, para enganchar otro regional hasta L’Hospitalet de l’Infant (escala de un día en su playa nudista ) y finalmente L’Hospitalet-Valencia. (más…)

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Jun 15 2009

Carta abierta a Regionales

» Escrito en Tus historias por antonio a las 17:30

Os exponemos una carta que vía e-mail se envió a titulo personal a Renfe Media Distancia contando los pormenores del bici+tren en Valencia y la labor positiva de algunos interventores (a los que se les está dando desde hace meses una carta de felicitación), y su correspondiente contestación que demuestra que estas están cada vez  más alejadas de la línea habitual tipo contestación automática pero siguen sin mojarse. La reclamación se hizo a un correo centralizado en Madrid pero la respuesta fue enviada desde Valencia. (más…)

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Ene 25 2009

Renfe prohibe las bicicletas en el tren de cercanías C-1 de Sevilla

» Escrito en Tus historias por antonio a las 18:52

Carta enviada por un Bicitrenero de Sevilla :

Hace años que, preocupado por el serio daño que estamos haciendo al medio
ambiente, decidí dejar de conducir. En adelante me movería en bicicleta y
transporte público. Llevo tres años combinando la bici con el tren de
cercanías C-1 para ir de mi casa en Sevilla a mi trabajo en Dos Hermanas. La
experiencia ha sido muy positiva hasta ahora, pero todo cambió ayer cuando
llegué a la estación de Santa Justa y vi carteles por todas partes con una
bicicleta tachada y el siguiente mensaje:
 
”Renfe Cercanías

HORARIO NO PERMITIDO a viajeros con bicicletas en ningún tren de la línea
C-1 (Lora-Santa Justa-Utrera):
 De 6:00-9:30 13:15-16:00 18:30-21:00 de lunes a viernes
  El viajero que incumpla dicha normativa podrá ser expulsado del tren.”
 
Parece que estamos recibiendo mensajes contradictorios de las autoridades.
Por un lado, nuestro ayuntamiento ha construido una magnífica red de
carriles bici y promueve el uso del transporte público y de la bicicleta
como alternativas al automóvil. Pero Renfe nos dice que dejemos las bicis en
casa. Alegan, supongo, que las bicis ocupan mucho sitio.
 
Señores de la Renfe, ¿No se han enterado? ¡La capa polar ártica se derrite!
En lugar de obstruirnos, ¿por qué no cooperar? ¿Han considerado más vagones?
¿Ganchos en los trenes de cercanías? ¿Dialogar con los ciclistas?

James Langford

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Ene 05 2009

Puertas fatídicas

» Escrito en Tus historias por pilar a las 17:11

De esto hace unos años, en la estación RENFE de Aldea-Amposta (muy frecuentada para el recorrido en bici a la desenbocadura del rio Ebre).

Acabo de subir con mi bicicleta y me dispongo a ayudar a mi marido a subir con la suya, (él necesita ayuda por una lesión en un brazo).

De súbito el tren cierra puertas y arranca con la bicicleta pillada en medio… mi marido persiguiéndola por el andén. Un buen tema de película Woody Alen.

Hice lo que debía. Accionar la palanca de alarma!.

Al poco, acude un furibundo revisor, gritando de no-se-qué multa deberíamos pagar por ello; pues parecía que la palanca era intocable.

Mi respuesta: La multa la deberá pagar RENFE por intento involuntario de homicidio en la persona de mi marido, y este vagón está lleno de testigos presenciales del hecho. Sin decir palabra, giró gorra y se fue sin más !

Judith Coronado

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Dic 13 2008

Bicis en el Avant

» Escrito en Tus historias por pilar a las 21:39

Hace unos meses empecé a trabajar en Toledo para lo cual me desplazo en tren (Avant) y bici hasta allí.

Antes de empezar, pasé por todas las oficinas de información de RENFE que encontré por la estación de Atocha a informarme sobre la posibilidad de subir con mi bici al tren. Bici normal no. Bici plegable si, PERO EN ÚLTIMO TÉRMINO LA DECISIÓN ES DEL SUPERVISOR (¿?!!).

Durante varios meses he estado combinando mi bici plegable con el tren dos veces al día sin ningún problema, ni para mí, ya que el personal de las estaciones ha sido siempre muy amable (incluso permitiéndome plegarla en la puerta del vagón para evitarme cargar con los 10kg que pesa, cosa que se agradece), ni para el resto de los pasajeros a los que mi bicicleta no supone nada más que cualquier otro bulto o maleta que viaja en el tren.

Esto hasta el miércoles pasado en que topé con un supervisor que me prohibió la entrada al tren de la mañana (el que cojo cada día junto con muchos otros trabajadores que se desplazan a Toledo). Tras una discusión de media hora en la que el único argumento que recibí fue “no vas a subir al tren” y en la que me harté de intentar explicar que mi bici plegada ocupaba lo mismo que la maleta de cualquier pasajero (mientras señalaba la maleta de un pasajero y mi bici plegada al lado, ambos del mismo tamaño), que había espacio de sobra en el tren para mí y para la bici, que no supone ningún trastorno para nadie… vi cömo el tren se iba sin mi, dejándome en tierra y con un mínimo de dos horas de retraso por delante para llegar a mi trabajo.

Por supuesto he puesto una reclamación al respecto.

Pero si no puedo planificar mis viajes diarios al trabajo porque la decisión de si subo o no al tren depende del supervisor de turno, tendré que dejar de ir en tren y pasarme al coche.

Y luego todas las instituciones, públicas y privadas, se hartan de hablar de medio ambiente y ecología.

Marta López

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Dic 11 2008

Desventuras bicitreneras entre Valencia y la Vía de la Plata

» Escrito en Tus historias por pilar a las 01:09

Señores de la Renfe, no es el primer viaje en que me encuentro con serias dificultades para viajar en tren por España, pero sí el primero de los muchos que hago que me he propuesto relatarles. He de decirles que hace muchos años cuando todavía existían los Expresos comenzó mi amor con el tren. Amor que cada vez se me hace más difícil de colmar gracias a que ustedes, los que dirigen el ferrocarril no parecen tener el mismo interés para que eso siga siendo así.

Hace años que renuncié a ser propietario de automóvil pero incluso antes, siempre preferí el ferrocarril a la carretera. Es por ello, por lo que me considero un fiel cliente de las compañías ferroviarias que operan en este país, y especialmente de la suya.

Hace años que leí en una de sus revistas la necesidad de fidelizar clientes y sin embargo mi impresión es que desde entonces hasta ahora no han hecho más que lo contrario. Se han conseguido atraer a los usuarios del avión con la puesta en marcha de los trenes Ave pero no han fidelizado a todos aquellos que hasta entonces viajábamos en tren. Más bien los han expulsado del tren eliminando todo tipo de trenes diurnos y nocturnos y derivándolos al transporte de pasajeros por carretera o al automóvil particular. Lo mismo se puede decir de aquéllos que viajamos en bicicleta y en parte de nuestros viajes requerimos el apoyo del ferrocarril. La Unidad de Negocio ahora denominada Media Distancia pero que sigue siendo lo mismo o peor que Regionales, ha conseguido a raíz de la compra con nocturnidad y alevosía de los denominados TRD serie 594 ir tirándonos de los trenes, incluso cuándo éramos casi clientes mayoritarios como ocurría en el corredor Valencia-Teruel.

Hoy les expondré cuáles son las venturas o más bien desventuras que debemos vivir los incondicionales del tren que desgraciadamente ustedes gestionan para poder seguir viajando como nos gusta.

Tres amigos decidimos ir a Extremadura con nuestras bicis para iniciar la conocida Vía de la Plata en Mérida y terminarla en Zamora. El plan ferroviario después de mucho darle vueltas a los días y horarios de los trenes regionales fue el siguiente:
Salida de Valencia en el Regional de las 18’05 el viernes 23 de mayo hasta Alcazar de San Juan ( 21’25h). Nuestra primera sorpresa vino cuando nos dijeron que no podíamos comprar el billete en las taquillas habituales y nos dirigieron a las taquillas de venta de billetes de largo Recorrido con Salida Hoy. Menos mal que lo hicimos a tiempo, si no perdemos el tren. Al respecto no nos parece mal que se vendan tantos billetes como plazas sentadas existen, pero creemos que venderlas numeradas no beneficia en general y menos en nuestro caso particular puesto que nuestras bicis deben ser transportadas en el espacio que por suerte todavía conservan las unidades de tren 470 en uno de los coches extremos y las plazas adquiridas correspondían a otro coche. Como hay tres asientos abatibles en el espacio para bicis viajamos en ellos.

Después de hacer noche en Alcazar de San Juan y pasar una mañana de espera, el sábado 24 tomamos el tren regional Madrid-Badajoz que pasa (sólo hay uno al día) a las 14’55 por Alcazar. Servicio servido por un automotor 592 con furgón para bicis y que nos dejaría en Mérida sobre las 8 de la tarde.

La vuelta la teníamos prevista el sábado 31 de mayo desde Zamora ¡En tan sólo un día de viaje!: Zamora-Medina del Campo, Medina del Campo-Madrid, y Madrid-Cuenca-Valencia gracias a los 592 y las 470. El domingo esto no era posible por imposibilidad de hacer en un solo día los enlaces de trenes.
Sin embargo no llegamos a Zamora debido a problemas de salud. El domingo 25 llueve desde las 7’30 de la mañana y un compañero que además se encuentra enfermo decide avanzar camino y cubrir la etapa Mérida-Cáceres en tren. En la estación nos dicen que el único regional autorizado para llevar bicis se acaba de marchar. Le preguntamos por el 598 puesto que los TRD son inaccesibles para nosotros y nos dicen que tenemos que pedir una autorización a Renfe y no nos aclaran más. Finalmente decidimos no viajar en tren (eso se llama hacer clientes) y hacer por la tarde menor recorrido de la etapa prevista.

Martes 26, nuestro compañero sigue enfermo y decide volverse a Valencia preferiblemente en el mismo día. Vuelve a preguntar en la estación de Cáceres por el 598 y siguen con lo del permiso. De todas formas ese tren no le permite enlazar con otro regional desde Madrid que le permita hacer el viaje en un solo día. Se dirige a la compañía de autobuses Autores y facturando la bici consigue llegar a Valencia en dos autocares (haciendo clientes).

Jueves 28, mi otro compañero y yo cogemos también la gripe y no tenemos fuerza alguna para movernos. Decidimos volvernos a Valencia. En un coche de línea nos llevan a nosotros y nuestras bicis gratuitamente entre Carcaboso y Plasencia. Por la mañana sólo pasan TRD (solucionando la movilidad de los españoles) rumbo a Madrid y el 598 (para al cual hay que pedir autorización) pasa a las 17’05 y llega a Madrid a las 19’56, demasiado tarde para coger ningún regional vía Cuenca que nos lleve a Valencia. Decidimos probar con los autobuses. Finalmente Cevasa nos lleva a Madrid con nuestras bicis gratis en la bodega del autocar (haciendo amigos), pero desgraciadamente tampoco llegamos a Madrid a tiempo para enlazar con ningún tren regional a Valencia. En el cercanías vamos hasta Aranjuez dónde pasamos la noche, y el viernes 29 tomamos el regional de las 9’23 de la mañana que nos deja en Valencia no sin hacer el último tramo como si fuese un tren de cercanías y parando en absolutamente todas las paradas habidas y por haber después de ya casi cinco horas de viaje (haciendo amigos). Mientras nos acercábamos vimos las obras del Ave que resplandecían junto a esta línea tercermundista y que estamos seguros que nuestro buen gobierno se encargará de cerrar por nuestro bien y el del Ave, Amén.

Antonio

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Dic 09 2008

Soñando entre la ventana de un tren

» Escrito en Tus historias por pilar a las 00:32

Los recuerdos me vienen lentos, como pequeñas hojas cayendo en otoño.

“Aquella mañana, serían las 7.55 de un mes de Mayo. La luz entraba por los grandes ventanales de la estación, calentando mi rostro y haciéndome entrecerrar los ojos y, lentamente abandonarme a un mundo de sensaciones placenteras y cálidas. Allí estaba, esperando a mis compañeros de viaje. El tren salía a las 8.30 destino Vitoria, pero nosotros en aquella ruta nos bajaríamos en Valladolid, para, una vez allí, hacer trasbordo y coger un pequeño tren regional hasta la localidad de Quintanilla de las Torres desde donde saldríamos pedaleando camino del Ebro y sus cañones.

En aquel vestíbulo, de aquella estación todo eran voces, susurros y movimientos. El constante trasiego de voces, se confundía con el sucio sonido de los altavoces que avisaba a los viajeros de la próxima salida de tren. El tintineo de las cucharas de café se fundía con las charlas de los amigos y familiares despidiéndose, cargados y atiborrados de grandes bultos.

Recuerdo que entre ruedas, alforjas y manillares aquellas personas que conformábamos el grupo nos saludamos y abrazamos, con una dulce mezcla de descubrimiento y expectación, dispuestos a bajar al andén que ya habían anunciado por megafonía. El grato olor de croissants recién hechos dejaba paso a ese indescriptible olor que tienen los andenes, mezcla de acero, gas-oil y cables eléctricos quemados. La temperatura en aquella dulce mañana era buena y atrás fueron quedando los sonidos frenéticos y delirantes de la estación. Entre pequeñas carreras buscamos y encontramos el vagón que la compañía de tren tenía a disposición de todas aquellas personas que como nosotros, viajábamos con nuestras bicicletas.

Una amable azafata nos indicó dónde y cómo colocar nuestras bicicletas y nuestros pertrechos, el espacio habilitado para ello era diáfano y con un espacio compuesto especialmente con 20 ganchos a diferentes alturas para poder colocar las bicicletas en posición vertical y en diferentes alturas, para que no dieran los manillares unos con otros y así ocupasen menos longitud en total.

Qué diferencia con respecto a aquellos años en los que el ferrocarril estaba pensado exclusivamente para ejecutivos y comerciales donde lo que predominaba era la rapidez del viaje y llegar cuanto antes a la estación de destino. Aquellos tiempos en los que se pensaba más en los “altos rendimientos”, en los “clientes”, en los “productos” y, poco, o casi nada, en las personas y en sus necesidades. Hubo momentos en que la gran empresa de servicios ferroviarios del país se había desprendido de casi todas sus estaciones y apeaderos, dejando un gran número de poblaciones incomunicadas y sin posibilidad de desplazamientos a medianas ciudades, por no se sabe qué mentalidad economista decretada por altos políticos y gerifaltes de altos vuelos, que lo único que tenían en mente era ganar, ganar y ganar dinero en una carrera frenética, vaciando los bolsillos de los ciudadanos, en un afán competitivo sin precedentes.

Pero todo aquello tuvo su fin, el día que sin avisar se presentó el gran desplome de los mercados financieros, económicos y laborales, y los sistemas se vieron envueltos en una verdadera revolución de los valores, tanto ideológicos, económicos, como éticos y filosóficos y se volvió a pensar en las personas, y en el medio ambiente y en sus necesidades reales. Se empezó de nuevo a corregir las grandes equivocaciones y a dar trabajo, volviendo a abrir apeaderos, estaciones y servicios que se habían cortado de raíz, proyectando nuevas líneas de servicio, abriéndose a la población y a sus diferentes localidades y trazando una inmensa red que dio cobertura a un gran número de pequeñas poblaciones con pequeños tranvías que enlazaban con estaciones que, a su vez, enlazaban con otro tipo de trenes, así hasta llegar a conectar todo el país.

Y, nosotros allí íbamos, a realizar uno de los viajes en bicicleta más agradables y placenteros de los que yo recuerde.”

Todos estos recuerdos me vienen ahora, mirando entre la ventana de este pequeño tren, a lo lejos, las suaves colinas y los espesos bosques que me llevan a un pasado soñado en un recuerdo.

Carlos Gamo

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